
Disociación por trauma
Para entender lo que es disociación, hay que primero comprender lo que es definido en psicología como trauma.
Trauma es, por definición, una respuesta emocional abrumadora a uno o varios acontecimiento experimentados de manera abrumante. Trauma no es lo que te sucede; es lo que pasa dentro de ti y la herida que se genera y guarda de manera disfuncional en nuestra memoria como resultado de lo que te pasa.
La disociación puede ser una parte fundamental del instinto de supervivencia durante un trauma. Cuando ocurre un evento horrible, nuestro sistema nervioso se activa para protegernos del dolor físico y mental.

La disociación es una de las formas en que tu cerebro te protege. No quiere que revivas una experiencia traumática, por lo que toma medidas para ocultar lo sucedido. La disociación es un escape. Es un desapego involuntario de la realidad, que a menudo se experimenta como una desconexión del sentido de uno mismo, los pensamientos, el cuerpo, la memoria y el presente
La disociación suele ocurrir debido a uno o varios eventos traumáticos, como por ejemplo:
Abusos, relaciones tóxicas, violencia, maltrato, agresiónes sexuales, eventos catastóficos naturales, etc.
La disociación, se cree que es el mecanismo de defensa psicológico más antiguo que podemos desarrollar, es la capacidad de desconectarnos de nuestros pensamientos, sentimientos, cuerpo, acciones y entorno.
Cuando los seres humanos estamos psicológicamente abrumados, un componente del trauma, buscamos seguridad. A veces, nuestro mundo externo y/o interno no puede satisfacer esa seguridad en ese momento, por lo que pasamos a buscar la seguridad a través de la desconexión. Si bien, la disociación es una experiencia que la gran mayoría de nosotros ha experimentado por algún periodo de la vida, y en algunas ocaciones no requiere atención especializada, cuando experimentamos situaciones en la vida que nos matienen en altos niveles de estrés la disoaciación puede converntirse en una forma cada vez más recurrente para afrontar las experiencias estresantes, haciendo que tenga un impacto importante y disfuncional en la vida de la persona.
La disociación es una estrategia de supervivencia altamente adaptativa, especialmente en presencia de un trauma sistemático y prolongado, característico del abuso, violencia doméstica, acoso y maltrato.
En presencia de experiencias traumáticas repetidas de las que no hay escapatoria, la disociación se convierte en el escenario predeterminado, lo que dificulta permanecer presente en el cuerpo. Como resultado, las víctimas de abuso se disociacian y puede esto conducir a una variedad de síntomas que actualmente se incluyen en el subtipo del trastorno de estrés postraumático con síntomas disociativos prominentes.
Si ha experimentado un trauma y también experimenta disociación, es importante buscar ayuda. Si bien los trastornos disociativos son relativamente comunes, la mayoría de las personas no son conscientes de que están respondiendo con estos comportamientos.
Si no se trata, este comportamiento puede provocar depresión, ansiedad, problemas de relación y de trabajo, problemas de abuso de sustancias y dificultad para recuperarse del trauma original.
Afortunadamente, cuando se reconoce, es posible la recuperación de los trastornos disociativos, el trastorno de estrés postraumático y los traumas infantiles a través de la terapia especializada.
El tratamiento puede ayudarle a aprender cómo afrontar de forma segura su experiencia traumática, así como a afrontar experiencias que no son amenazantes pero que a menudo no se abordan debido a la disociación.
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